Vitaminado, exclusivo y radical podrían ser algunos de los muchos adjetivos con los que calificaría al protagonista de este artículo, el Ford Focus RS. No hay duda de que es un coche con mucho carácter y la verdad que a día de hoy no todo el mundo ha sido capaz de dominarlo con su famoso “Modo Drift” activado. Pero, ¿por qué? ¿Qué tiene ese botón? ¿Tan difícil es derrapar bien con él? Voy a plasmar todos los datos para intentar averiguarlo contigo, como si yo fuera Sherlock Holmes, y tú mi gran y querido ayudante Dr. Watson. ¿Comenzamos?

Paso 1: análisis del sujeto. ¿Qué es un Focus RS?

Así pues, Dr. Watson, como todo investigador vamos a plasmar de manera clara y sencilla todos los datos para conseguir llegar a una conclusión.

El Ford Focus RS no es un Focus normal como los que te puedes cruzar por la calle. Estás ante un coche con un motor 2.3 EcoBoost de, nada más y nada menos, 350Cv. Incorpora un mayor intercooler y una admisión menos restrictiva que su antecesor. Es capaz de acelerar de 0 a 100Km/h en 4,7 segundos, tiene tracción total permanente y un sistema de suspensión variable. Además, para frenar tanto caballo junto monta un kit de frenos de alto rendimiento de la marca Brembo.

Tiene un kit estético novedoso y muy agresivo que ya te da una pequeña pista de que este coche no se anda con tonterías. Si lo observamos con detenimiento encontramos ángulos y aristas muy marcadas. El paragolpes delantero tiene una gran boca central muy agresiva y unos faros que le dan una mirada muy “enfadada” al frontal. En la parte trasera destaca el gran alerón terminado en punta y un gran difusor con doble salida de escape. En una palabra: ¡deportividad!

Con estos datos los adjetivos que utilizaba al principio del artículo empiezan a encajar con la descripción del individuo, ¿verdad? ¡Sigamos!

Paso 2: La clave está en el diferencial.

Querido Watson, vamos a averiguar por qué este Focus RS ha marcado un punto de inflexión respecto a los anteriores modelos. Su principal argumento de venta ha sido su excelente potencia (350CV) gracias a la gama de motores EcoBoost acompañado de otro punto más fuerte y cautivador todavía: ¡el famoso “Modo Drift”! Es uno de los cuatro modos de conducción que te convertirá en el mismísimo Ken Block mientras sales con tu RS del parking de tu casa. Bueno, o eso es de lo que nos han convencido con una excelente estrategia de marketing.

La cuestión es que este Focus RS cuenta con un novedoso sistema de tracción total permanente desarrollado por Ford Performance en colaboración con Ken Block (nos imaginábamos que algo tenía que ver), además de un reparto de par inteligente. Aquí es cuando unimos estos datos con el “Modo Drift” y surge la magia.

Antes de entrar en materia quiero que sepas que cuentas con un total de cuatro modos de conducción: Normal, Sport, Track y Modo Drift. Con este video te va a quedar claro cómo actúa cada uno de ellos.

Como iba diciendo, si activamos el “Modo Drift”, gracias al reparto inteligente de par y una precisa gestión electrónica se puede llegar a enviar hasta un 70% de par al eje trasero, pero es que además es capaz de poder repartir hasta un 100% de par a una sola rueda e ir variando el porcentaje de rueda a rueda según las exigencias del momento. ¡Pero ojo! Recuerda que como mínimo vas a tener siempre un 30% de par en el eje delantero.

Por lo tanto el “Modo Drift” no convierte tu RS en un tracción trasera.

Y aquí es dónde me parece a mí que muchos, en un exceso de confianza unido a un mínimo conocimiento del coche y su comportamiento, intentan hacer un “drift” o derrape consiguiendo en el mejor de los casos un pequeño susto sin consecuencias graves.

Ahora, querido Watson, vamos a dar un paso más en nuestra investigación y buscaremos los posibles errores que hacen que el “Modo Drift” deje tu coche en la cuneta o cruzado en una curva.

Paso 3: Análisis de los posibles errores.

Quizás no sea el coche perfecto, (eso ya es algo más subjetivo) pero no hay duda de que desde Ford Performance lo tienen todo muy bien estudiado y calibrado. Así querían que fuera y así es este Ford Focus RS.

Entonces sigamos con la investigación y veamos cuales podrían ser los errores humanos más frecuentes.

  • Desconocimiento de su propio vehículo.

Solemos pensar que conocemos bien nuestro vehículo. Pero en la mayoría de los casos no es así, ya que nunca lo hemos llevado al límite, nunca lo hemos puesto en situaciones críticas y nunca hemos tenido una pérdida de control en diferentes tipos de suelo como la nieve, la gravilla, la tierra o placas de hielo. Necesitamos saber cómo reaccionará nuestro vehículo para saber cómo debemos reaccionar nosotros y poder dominar la situación. Por lo tanto, a la hora de realizar un drift o derrape necesitamos saber cómo va a reaccionar la máquina para, con nuestros conocimientos, realizar la maniobra deseada.

  • Desconocimiento de la técnica adecuada.

También existe la posibilidad de que no domines las técnicas adecuadas para conseguir hacer un drift largo o corto en una curva. Sobre todo, si tenemos en cuenta que un 30% del par motor va hacia las ruedas delanteras (haciendo referencia al Focus RS con “modo drift”), lo que implica que debes tener un mayor control sobre el freno y el acelerador para controlar el subviraje del coche y evitar que el morro ignore el giro del volante y siga recto. Ya que lo ideal sería que el eje trasero recibiera el 100% de par y no el 70%, de modo que se conseguiría un sobreviraje y con las ruedas delanteras podríamos dirigir con más precisión la dirección del coche.

Por lo tanto, aunque tengamos clara la teoría, como en todas las cosas, la práctica es fundamental.

  • Exceso de confianza.

A nosotros que nos gustan los coches también nos gusta sentir sus sensaciones y emocionarnos con ellas. Eso puede suponer un problema, ya que es muy fácil “venirse arriba” en un momento dado, ya sea una quedada con amigos o concentración multitudinaria y entonces cometer el error inesperado. Cuidado con esas exaltaciones emocionales involuntarias.

  • Mala suerte.

Como factor externo a nosotros, siempre está la mala suerte de que ocurra algo en el momento menos inesperado. Simplemente se trata de mala suerte.

Paso 4: Conclusiones.

Sé que ya estarás sacando tus propias ford-focus-rs_4conclusiones Dr. Watson… y  es que el Ford Focus RS es un coche muy versátil gracias a la tecnología de última generación que emplea. Es un coche que puede tener varios comportamientos según tus necesidades. Es posible llevar un mapa más conservador en el modo Normal o exprimirlo al máximo en el circuito con el modo Track. Si ya buscamos diversión al volante tenemos el Modo Drift, que te recuerdo que su uso es exclusivo para circuito, pero bueno, ya nos conocemos… jeje! Comentar como anotación que el “modo drift” deja la suspensión y la dirección muy blandas para poder hacer un contravolante de manera más rápida y jugar con el desplazamiento de masas del vehículo para provocar de manera más fácil el sobreviraje del coche.

Recuerda que la mayoría de accidentes o sustos que te puede ocasionar el RS cuando intentes un drift se debe a que uno se confía pensando que funciona como un coche con tracción trasera cuando no es así. En el RS el eje delantero sigue traccionando y propulsando el coche hacia adelante. Y aquí es dónde es necesario saber cómo jugar con el freno, freno de mano (para contrarrestar el subviraje) y el acelerador para controlar la situación. Como ejemplo podemos ver cómo hacer un “drift” con un coche con tracción delantera. La técnica debe ser más fina, depurada y precisa si quieres que las cosas te salgan bien. Mirad este video:

Así que si tienes un RS en tu garaje y quieres aprovecharlo al 100% te recomiendo que vayas a un circuito y hagas cursos especializados en los que te ayudarán a conocer mejor el coche y las técnicas para sacarle todo el jugo.

Curiosidades.

  • No más drift.

En Australia quieren que se desactive el “Modo Drift” del Focus RS ya que el “Consejo de peatones de Australia” lo ve como un peligro y algo totalmente innecesario en un coche de calle. A lo que Ford responde que deja bien claro que el uso del “Modo Drift” solamente puede utilizarse en circuito. Por lo tanto, la responsabilidad es del propio conductor, que debe saber discernir entre lo que supone una diversión al volante o un riesgo por uso indebido. Este riesgo deja de ser riesgo siempre que se haga en un escenario adecuado como es un circuito.

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  • La casualidad existe.

Otro dato curioso es que el “modo drift” se descubrió por curiosidad cuando los ingenieros de Ford Performance estaban ajustando el eje trasero. Decidieron probar con unos parámetros más extremos y así nació el “modo drift” que consigue enviar un 70% del par a las ruedas traseras. Luego siguieron depurándolo para conseguir unos ajustes precisos y lo que surgió de la casualidad se ha convertido en el mejor argumento de venta del Ford Focus RS.

Un placer.

Así, querido Watson, llegamos al final de este artículo. Creo que hemos sacado unas conclusiones básicas y fundamentales que todos sabemos, pero aun así, es necesario plantearlas y verlas desde un punto de vista externo para localizar los errores. Usando nuestra lógica y un razonamiento deductivo llegamos a la conclusión mediante las premisas empleadas. Así que fiel y querido Dr. Watson, hoy ha sido un día duro. Creo que ambos nos merecemos un descanso. Nos vemos en el siguiente caso. ¡Un placer trabajar con usted!

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